Salud mental para el «macho alfa»: Rompiendo el tabú de ir a terapia en México.

En la cultura mexicana, la figura del «macho alfa» se ha construido sobre pilares de acero: el hombre es el proveedor, el protector y, sobre todo, el que nunca se quiebra. Desde pequeños, a muchos se les graba a fuego la idea de que los hombres no lloran y que los problemas se resuelven en silencio o, en el peor de los casos, con un tequila de por medio. Sin embargo, esta armadura que parece protegernos es, en realidad, la que nos está asfixiando. La salud mental no tiene género, pero el estigma de buscar ayuda sí parece estar muy arraigado en el código de caballeros del país.

Ir a terapia no significa entregar tu «tarjeta de hombría» ni aceptar que eres débil. De hecho, sentarse frente a un profesional para desmenuzar lo que traes cargando requiere mucho más valor que seguir fingiendo que todo está bajo control mientras el estrés, la ansiedad o la irritabilidad te ganan la partida. En México, el hombre suele manifestar la depresión no solo con tristeza, sino con ataques de ira, aislamiento o un enfoque obsesivo en el trabajo. Reconocer estos síntomas es el primer paso para entender que la mente, al igual que un motor de alto rendimiento, necesita mantenimiento especializado para no desbielarse.

El tabú de la terapia en el entorno masculino suele alimentarse del miedo al juicio. Existe esa voz interna que dice que ir al psicólogo es «cosa de locos» o «temas de mujeres». Pero si lo vemos desde una perspectiva práctica, la terapia es simplemente una caja de herramientas. Es el lugar donde aprendes a gestionar el peso de las responsabilidades económicas, la presión social y los conflictos familiares sin que te cueste la salud física. Muchos infartos y problemas de presión arterial en hombres mexicanos tienen su origen en emociones contenidas que nunca encontraron una válvula de escape.

Romper el ciclo del «macho alfa» tradicional es, quizá, el acto más protector que un hombre puede hacer por su familia. Un hombre que cuida su salud mental es un mejor padre, una pareja más presente y un líder más efectivo. Al ir a terapia, no solo te sanas tú, sino que le das permiso a las siguientes generaciones de hombres (tus hijos, sobrinos o hermanos menores) para ser seres humanos completos, capaces de sentir y de pedir ayuda sin sentirse menos por ello.

Hoy en día, la psicología ha evolucionado y existen enfoques muy prácticos y directos que se adaptan a la mentalidad de quien busca soluciones concretas. No se trata de hablar por hablar, sino de ganar claridad estratégica sobre tu propia vida. Al final del día, el verdadero «alfa» es aquel que tiene el control total de su bienestar y no permite que el orgullo sea el que maneje su destino. Cuidar tu cabeza es, sin duda, la decisión más inteligente y valiente que puedes tomar.

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