Adrián de la Garza develó el “Balón Mexicano”, escultura de fibra óptica reciclada, símbolo de limpieza urbana y pasión futbolera rumbo al 2026.
Por la Redacción
En pleno corazón de la capital regia, el alcalde Adrián de la Garza Santos encabezó la develación de la escultura “Balón Mexicano”, una pieza monumental que adorna la Plaza Zaragoza frente al Palacio Municipal. El evento, realizado este miércoles, marca un hito en la imagen urbana de Monterrey, transformando lo que antes era contaminación visual en un símbolo de identidad de cara a la próxima Copa del Mundo.
La obra es el resultado palpable de una talacha titánica realizada durante 2025, donde sociedad y gobierno le entraron parejo al retiro de cables en desuso. Según cifras oficiales, se lograron quitar 800 mil metros de «telarañas» de la vía pública, material que ahora cobra una segunda vida lejos de los postes y las banquetas, convertido en una pieza artística de gran calado.
El maestro José Pineda, reconocido artista plástico mexicano, fue el encargado de orquestar esta transformación. Para dar forma al esférico, Pineda utilizó estructuras metálicas robustas y aplicó técnicas de calor, logrando moldear los miles de metros de cable de fibra óptica que, de otro modo, habrían terminado en el relleno sanitario o afeando el paisaje urbano.

Visualmente, el “Balón Mexicano” es un espectáculo que fusiona la crudeza del material industrial con la fineza del diseño contemporáneo. La escultura cuenta con un sistema de iluminación interior que, al caer la noche, hace brillar la fibra óptica, creando una atmósfera vibrante que invita a los transeúntes a detenerse y admirar cómo la basura se vuelve cultura.
Durante el acto, el alcalde De la Garza subrayó que Monterrey no se duerme en sus laureles y trabaja a marchas forzadas para recibir al mundo. La administración busca proyectar una ciudad limpia y ordenada, donde el retiro del cableado obsoleto no es una moda, sino un compromiso permanente de sus gestiones para dignificar el espacio público.
Esta pieza no es solo un adorno; representa la fusión entre la limpieza, la cultura y la pasión por el futbol que se respira en el norte. Al reutilizar residuos urbanos para crear símbolos de identidad, la ciudad manda un mensaje claro sobre la sustentabilidad y la creatividad mexicana, preparando el terreno para la fiesta grande del balompié.
Para la banda que quiera ir a echarle un ojo, las autoridades informaron que la obra permanecerá en exhibición en la Plaza Zaragoza durante varios meses. Es una oportunidad ideal para la foto del recuerdo antes de que la pieza sea trasladada a su ubicación definitiva, la cual será anunciada posteriormente por el gobierno municipal.
Finalmente, se extendió la invitación a toda la ciudadanía y a los visitantes para que se den una vuelta por el centro de Monterrey. La escultura está lista para ser apreciada por locales y foráneos, sirviendo como un recordatorio de que, con ingenio y voluntad, hasta los cables viejos pueden convertirse en un orgullo nacional.
