La aspiración de Estados Unidos de adquirir Groenlandia podría costarle hasta 700 mil millones de dólares, según un análisis de académicos y exfuncionarios estadounidenses reportado por NBC News. Esta cifra equivale a más de la mitad del presupuesto anual del Departamento de Defensa de EE. UU., un reflejo de la magnitud del proyecto que motivó al expresidente Donald Trump a considerar la isla ártica como estratégica frente al avance de China y Rusia en la región.
Groenlandia es un territorio autónomo danés habitado por 56 mil personas, y tanto Dinamarca como Groenlandia han descartado que la isla esté a la venta. A pesar de esto, Trump no excluyó el uso de fuerza militar para controlar el territorio.
Opciones sobre la mesa: compra directa o pacto de libre asociación
Además de la compra directa, los analistas consideran como alternativa un pacto de libre asociación, similar al que EE. UU. mantiene con las Islas Marshall o los Estados Federados de Micronesia. Bajo este modelo, Washington proporcionaría asistencia financiera a Groenlandia a cambio de una mayor presencia de seguridad en el territorio ártico.
Encuentro diplomático sin acuerdo
El 14 de enero de 2026, se realizó una reunión en Washington D. C. entre representantes de Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia que concluyó sin un acuerdo definitivo.
En la Casa Blanca, el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio recibieron al ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, y a la ministra de Asuntos Exteriores groenlandesa, Vivian Motzfeldt. Tras aproximadamente 50 minutos de discusión, las autoridades danesas confirmaron que las posiciones permanecen enfrentadas, aunque Rasmussen describió la charla como franca y constructiva y anunció la creación de un grupo de trabajo de alto nivel para continuar las negociaciones.
Tensiones militares en el Ártico
Previo al encuentro, el Ministerio de Defensa de Dinamarca anunció un incremento inmediato de su presencia militar en Groenlandia, incluyendo maniobras con aliados de la OTAN, como respuesta al aumento de tensiones en la región ártica.
El Ártico se ha convertido en un territorio estratégico no solo por su ubicación, sino también por sus recursos naturales y rutas marítimas cada vez más accesibles debido al deshielo provocado por el cambio climático. Expertos señalan que el control de la zona podría determinar la influencia geopolítica en las próximas décadas.
Mientras las negociaciones continúan, la compra de Groenlandia por EE. UU. permanece como un tema controvertido que involucra decisiones políticas, financieras y militares, y subraya la creciente importancia estratégica del Ártico en la geopolítica mundial.