La investigación dio un giro clave. La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que el Tren Interoceánico que se accidentó hace un mes circulaba muy por encima de los límites de velocidad, lo que llevó a la autoridad federal a anunciar que ejercerá acción penal contra el operador del tren por homicidio culposo y lesiones culposas.
El dato que cambió la investigación
La fiscal Ernestina Godoy informó que, tras analizar la caja negra, se determinó que el tren no respetó el “horario ferroviario vigente”, documento oficial que regula velocidades máximas según el tipo de servicio y el tramo.
En la curva donde ocurrió el descarrilamiento, la velocidad autorizada era de 50 km/h, pero los registros muestran que el tren circulaba a 65 km/h.
Velocidades fuera de norma en varios tramos
La FGR detalló que el exceso no fue un hecho aislado:
- En zonas donde el límite era de 70 km/h, el tren alcanzó hasta 111 km/h.
- En las seis curvas previas al accidente, también se rebasaron los límites permitidos.
- Las normas indicaban 45 km/h para servicio de carga y 50 km/h para pasajeros en ese tramo específico.
De forma preliminar, la Fiscalía concluyó que el exceso de velocidad fue la causa directa del descarrilamiento.
Acción penal contra el operador
Con base en estos hallazgos, Ernestina Godoy confirmó que la FGR procederá legalmente contra el maquinista, al considerar que incumplió las normas de operación ferroviaria, lo que derivó en consecuencias fatales.
Aun así, precisó que las diligencias continúan para descartar otros factores que pudieran haber influido en el accidente.
Infraestructura y tren, sin fallas previas
La FGR descartó problemas estructurales:
- El análisis del balasto, rieles, fijaciones y durmientes no mostró daños previos ni malas condiciones.
- Las inspecciones a los vagones accidentados y la información de la caja negra no detectaron fallas mecánicas.
- El sistema de frenado funcionó correctamente; en estaciones, el tren logró detenerse hasta 0 km/h.
“No se encontraron elementos con fallas que pudieran poner en riesgo la operación del tren”, subrayó la fiscal.
Qué sigue en el caso
La FGR mantendrá abiertas las investigaciones técnicas y periciales para confirmar plenamente las causas, aunque el exceso de velocidad ya perfila la línea principal de responsabilidad penal.
El caso pone bajo la lupa los protocolos de operación ferroviaria y el control de velocidad en uno de los proyectos estratégicos de transporte del país.