El conflicto, que generó una fuerte controversia pública, derivó en seis acuerdos clave entre el Refugio Franciscano y autoridades capitalinas, luego de que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) difundiera imágenes de presuntas condiciones insalubres en el predio. Dichas imágenes fueron rechazadas por la defensa del refugio, que acusa un montaje posterior al desalojo.
De acuerdo con lo informado por el abogado del refugio, Fernando Pérez Correa, uno de los principales acuerdos consiste en no criminalizar a las personas integrantes del albergue, así como respetar las resoluciones judiciales vigentes relacionadas con la propiedad del terreno, cuyo litigio civil enfrenta al Refugio Franciscano con la Fundación Haghenbeck.
Otro de los puntos centrales es la autorización para realizar un censo de los más de 900 animales que fueron retirados del predio y trasladados a distintos espacios, entre ellos la Reserva Ajusco y centros administrados por la Brigada de Vigilancia Animal, dependiente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
Asimismo, el Gobierno de la Ciudad de México se comprometió a no autorizar desarrollos inmobiliarios en el terreno en disputa mientras se resuelve el conflicto legal, y a impulsar mesas de trabajo orientadas a la construcción de una nueva normatividad en materia de protección animal en la capital, según lo señalado por representantes del refugio.
En cuanto a las acusaciones de maltrato animal, Pérez Correa aseguró que las fotografías presentadas el pasado 12 de enero por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, y la fiscal capitalina, Bertha Alcalde Luján, no corresponden al estado del refugio antes del ingreso de la Fundación Haghenbeck el 10 de diciembre. El abogado afirmó que se trató de un “montaje horrible” y anunció que prepara una respuesta jurídica detallada.
El defensor legal también exigió que las autoridades presenten evidencia fotográfica y documental fechada con anterioridad al desalojo para sustentar las acusaciones de negligencia o maltrato, al considerar que, sin ese material, las imputaciones carecen de sustento objetivo.
Por su parte, autoridades capitalinas han sostenido que el operativo respondió a denuncias por condiciones graves en el cuidado de los animales y se realizó en el marco de un proceso judicial civil. La FGJ-CDMX y el Gobierno de la CDMX han señalado que las acciones tuvieron como prioridad salvaguardar el bienestar de perros y gatos localizados en el predio.
Como parte del seguimiento, representantes del Refugio Franciscano iniciaron visitas a partir del 14 de enero para evaluar el estado de salud y el ánimo de los animales trasladados, mientras continúan las negociaciones y mesas de trabajo con autoridades locales para definir el futuro del espacio y de los ejemplares rescatados.